Documental dirigido por Carlos Agulló en el que  nos muestra que la vida no es una lucha contra la muerte, pues tarde o temprano, todos debemos rendirnos a ella. A través del trabajo del Dr. Pablo Iglesias, médico de cuidados paliativos, aprenderemos a ver las cosas de otra manera. Esta película nos muestra el día a día de una unidad de cuidados paliativos madrileña, una rutina (nada rutinaria) que engancha. Somos testigos de una de las facetas más humanas de la medicina, a través de la fortaleza, el sentido del humor y el carisma de pacientes y médicos, que crean relaciones estrechas y profundas. No se trata únicamente de morir dignamente, sino de vivir bien hasta el último momento, porque cada segundo de vida merece la pena y hay que cuidarla hasta el final.